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domingo, 5 de octubre de 2014

"LA CONVERSIÓN O LA ESPADA"



Masacres de cristianos en irak

La persecución de cristianos y de otras minorías religiosas en Irak, a manos del denominado yihadismo, ha sido una de las noticias del verano. Especialmente en agosto, las telediarios y periódicos se llenaron de imágenes de miles de personas, sobre todo mujeres y niños, huyendo de la muerte y la violencia, expulsados de sus casas y de su tierra, vagando por campos y montañas del norte de la antigua Mesopotamia, con testimonios desgarradores tras de ellos.
Las imágenes más violentas se difundieron a través de las redes sociales, que para bien y para mal, habitualmente carecen del filtro de los medios de comunicación: cabezas cortadas, fusilamientos masivos, violaciones, crucifixiones, cuerpos desgarrados, voladura de iglesias y mezquitas chiíes, venta de esclavas, bodas forzadas, niños con verdadero terror reflejado en sus pequeños rostros... Horrores de todo tipo.
Choca, sin embargo, que durante septiembre apenas se habían vuelto a tener noticias sobre estas masacres, hasta esta semana; cuando lo cierto es que se han seguido cometiendo. Pero sólo las redes cristianas de asistencia y la Iglesia católica han seguido llamando la atención ininterrumpidamente (desde hace años), pidiendo a las autoridades de Occidente que hagan algo, una acción armada en ayuda de Siria e Irak o dar asilo a estos hermanos de fe.
En efecto, la persecución de cristianos en Irak (como en bastantes otros países del mundo: Egipto, Libia, Nigeria, Sudán, la parte rebelde de Siria, etc.) no es ninguna novedad. En 2003, antes del derrocamiento de Sadam Hussein, la población cristiana de Irak ascendía a 800.000 personas. Años de persecuciones han reducido este grupo religioso nada menos que en tres cuartas partes... Y los que han sobrevivido afrontan ahora la estocada final que les está asestado el denominado Estado Islámico, que con su interpretación takfirí del Islam suní, les dice sin tapujos que tienen que elegir entre "la conversión o la espada"; optando la mayoría heroicamente por el martirio antes que renunciar a su fe. Igual persecución se produce contra los yazidíes, turcomanos y musulmanes chiíes.
¿A qué este auge del islamismo más radical e intolerante? ¿Cómo, de repente, surge este autodenominado "califato" que persigue incluso a los musulmanes que no se atienen a su sanguinaria ley

La respuesta, como es sabido --aunque no lo suficientemente difundido y explicado-- está en la vecina Siria, desde donde (como ya señalábamos en un artículo publicado en Diario CORDOBA el pasado mes de enero) las fuerzas de al-Qaeda y su escisión, el Estado Islámico, llevan combatiendo desde 2011 a la República Arabe Siria de Bashar al-Assad. Un régimen este último, por supuesto perfectible, pero laico y occidentalizado que, entre otras cosas, protege a sus minorías religiosas, significativamente a los cristianos, y que viene haciendo frente con heroísmo y casi en solitario al terror takfirí. Y con el que Europa, Estados Unidos y sus aliados deberían coordinarse en la lucha contra el terrorismo yihadista; cuando, por el contrario, está sucediendo al revés.
En efecto, Estados Unidos y la OTAN han anunciado días atrás la formación de una "coalición internacional" que, supuestamente, declara la guerra al Estado Islámico; aunque por el momento, con mucha lentitud y de manera muy limitada. Y deberíamos preguntarnos, si esa lentitud y esa no coordinación con el gobierno legítimo de Siria, tienen que ver con las informaciones que, desde hace años, señalan a Estados Unidos, sus aliados del Golfo Pérsico (Arabia Saudí y Qatar) más Reino Unido, Francia, Turquía e Israel, en su afán por acabar con al-Assad, como los países que dan el principal apoyo logístico, armamentístico y financiero al yihadismo terrorista.
Por último, sería bueno reflexionar sobre las similitudes entre las masacres actuales de cristianos en Irak y las que acontecieron en la propia Córdoba durante el Califato y los dominios almorávide y almohade (que exterminaron por completo a las minorías cristianas y judías de al-Andalus) y, en fin, acabar con mitos muy difundidos que dan alas, desde nuestra propia sociedad, a las amenazas que recibimos de atacarnos y de "recuperar al-Andalus". Precisamente, ocasión para dicha reflexión hubo el viernes en el salón de actos de la consejería de Cultura, en Capitulares, con la conferencia titulada Mártires de Córdoba bajo el dominio del Islam , a cargo de Vicente Niño Ortí y organizada por la asociación juvenil Gran Capitán. Deben, a nuestro entender, repetirse actividades culturales como esta que muevan nuestras conciencias dormidas.
Fuente                                          Manuel Chacón
DiariodeCórdoba                   Profesor de Geografía e Historia

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